viernes, 3 de julio de 2015

Prepara el equipaje

Lo ideal es ver la preparación del equipaje como el inicio del viaje. Entonces, siéntate cómoda, con un delicioso batido de frutas a un lado, una hoja de papel y una pluma. Escribe la lista de cada uno de los viajeros. No tomará mucho tiempo y te ahorrará disgustos y carreras de última hora.

Si viajas en avión infórmate de las maletas que puedes llevar, el tamaño y los kilos con los que cuentas. Cada aerolínea maneja políticas diferentes. Por ejemplo, algunas parejas pretenden ahorrar en el número de maletas y guardan todo en una enorme que sobrepasa el tamaño y los kilos reglamentarios. Al llegar al mostrador se enfrentarán a un desagradable problema. También puedes llevarte sorpresas si en algún punto del viaje cambias de aerolínea y lo que en una estaba permitido, en la otra es restringido.

Si vas a comprar maletas, elige las de cuatro rueditas, son ligeras y fáciles de transportar, hasta un niño pequeño puede llevarlas. Las de mano cumplen con las medidas reglamentarias para ser colocadas en los compartimentos de la cabina del avión.

Te sugerimos iniciar por la tuya, en base a esa harás con rapidez el resto de las listas.
  • Elige zapatos cómodos para el trayecto. Si ocupan espacio llévalos puestos, en especial si te trasladas por avión. Los bajos, ya sean abiertos o cerrados, con los que puedas caminar sin preocupación. Si planean una cena romántica, los de fiesta. No olvides las sandalias cuando vas a la playa, como ocupan poco espacio podrás llevar dos pares. Los zapatos acuáticos si es que tienes los pies delicados. No es conveniente llevar calzado nuevo a las vacaciones. Usa bolsas de plástico y distribúyelos en la maleta de manera que ocupen el menor espacio posible.
  • Una bolsa de mano que combine con todo. Otra para la playa. Algunas usan una mochila porque de esa manera tienen las manos libres durante los paseos.
  • Ropa cómoda que no se arrugue y puedas lavar en el hotel. Busca que combine, de esa manera con dos pantalones y varias blusas podrás arreglarte. Uno o dos vestidos. Un suéter o saco, en caso de que cambie el clima.
  • Sombrero, el traje de baño y un pareo si vas a la playa.
  • La piyama o el camisón.
  • Los cables de cada uno de los aparatos electrónicos y el adaptador de enchufe, en caso de ir a Europa. 
  • Una almohada de viaje. Las inflables ocupan poco espacio.
  • Reutiliza los envases pequeños y úsalos para el champú y las cremas. Coloca un plástico entre la boquilla de la botella y la tapa, así evitarás derrames. Si viajas por avión llévalos en la maleta que documentas, es probable que te los retiren si los llevas en el equipaje de mano.
  • El bloqueador solar y la crema humectante.
  • Lentes de sol.
  • Lleva los medicamentos en el maletín de mano o la mochila y las curitas para raspones o rozaduras. En tu bolsa los papeles como el pasaporte, las tarjetas de crédito, las identificaciones, etc.  
  • La computadora en el equipaje de mano. Al pasar los controles te pedirán que la coloques en una charola.
  • Prepara el equipaje dos días antes y todo será mucho más sencillo.

El cuidado del medio ambiente en las vacaciones

Las vacaciones son excelentes para fortalecer los vínculos familiares y sociales. La continua diversión también debe contemplar el aprendizaje y el cuidado al medio ambiente. Pasarás más tiempo con los hijos o los amigos y podrán compartir experiencias inolvidables. Reutilizar los productos apoyará tu economía y además cuidarás de la naturaleza.

En el pasado se empleaban platos, vasos y cubiertos desechables. Una moda que perjudicó bosques, playas y ríos. Lo actual es llevar a las excursiones utensilios reutilizables e irrompibles. Coloca un juego de cubiertos, plato, vaso y taza por persona. Guárdalos en una bolsa de tela o en una canasta destinada a las excursiones. Podrás lavarlos con facilidad o cuando vuelvas a casa.

Lleva siempre bolsas desechables biodegradables o eco-bolsas, ahí podrás guardar los sobrantes de comida, las servilletas o los pañales desechables del bebé. Busca depositar la bolsa en los contenedores correspondientes. Las bolsas y las tapas de los refrescos son mortales para los peces y otras especies.
Recuerda que el ejemplo de los padres es la mejor manera para que los hijos comprendan y aprendan a cuidar el medio ambiente.

Ya sea en la playa o en la montaña, al llegar colocarás la canasta de la comida, el toldo o la sombrilla. Las cremas protectoras, los juguetes y todo aquello que dispusiste para la diversión. Al finalizar recoge todo, ten especial cuidado en que no queden botellas de cristal puesto que pueden convertirse en potentes lupas y provocar un incendio. Recoge las latas y las tapas de las latas, los arillos plásticos o tapas de los envases y las colillas de cigarros porque pueden provocar la muerte en ciertas especies de animales silvestres en caso de que las ingieran, además de contaminar.

Algunos excursionistas dejan la comida sobrante con la intención de alimentar a los animales, pero con esta acción se puede alterar el equilibrio ecológico. La idea es dejar el lugar tal y como lo encontraron.

Infórmate si son permitidas las fogatas. En especial en verano, con la gran afluencia de gente, es cuando más accidentes se reportan, tanto en daños a la naturaleza como en las personas.

Toma tus precauciones y no intentes escalar, ingresar en cuevas, bucear en arrecifes o lanzarte a nadar sin conocer el entorno. La naturaleza supone peligros para aquellos que no están familiarizados o no usan el equipo adecuado. Lleva el protector solar y el botiquín de primeros auxilios.

Evita los videojuegos, echa en el coche una pelota, las bicicletas, los binoculares y de esa manera disfrutarás del ambiente natural. Regala a tu mente y a tu cuerpo unas horas o unos días en compañía de la naturaleza.

El ecoturismo es una manera económica de vacacionar. Encontrarás una gran variedad de destinos turísticos que cuentan con alojamientos cómodos y de menor precio que en las ciudades. Disfrutarás de comida típica y actividades asombrosas. No olvides llevar la cámara fotográfica porque serán unas vacaciones inolvidables para toda la familia.


Las picaduras de mosquitos

Con la piel expuesta al aire libre es fácil que los mosquitos piquen al bebé y al resto de la familia. Las picaduras causan comezón y en ocasiones hinchazón. El bebé se mostrará incómodo y llorará al no poder decir que le arde y pica la piel.

Los mosquitos o zancudos hembras detectan el dióxido de carbono (CO2) y el 1-octen-3-ol, una substancia química contenida en el sudor y la respiración humana. Esto los atrae y se acercan a su víctima, perforan la piel y succionan la sangre, de esa manera obtienen la proteína necesaria para poner sus huevos.  Al hacerlo, las enzimas que le ayudan a extraer la sangre activan el sistema inmunológico y se produce una roncha. Algunas picaduras ocasionan reacciones alérgicas que pueden ser graves. Existen 3.500 especies de mosquitos documentadas y algunos causan enfermedades como la fiebre amarilla y la malaria.

Lo ideal es la prevención. Los dermatólogos no recomiendan el uso de repelentes en los bebés o mujeres embarazadas, por su alta concentración de permetrina o dietil trinisol tolueno (DEET), substancias tóxicas y de rápida absorción a través de la piel. De ahí que la mejor manera de prevenir sea cubriendo los brazos y las piernas con ropa ligera, evitar lociones que puedan atraer a los insectos, al igual que colores brillantes y llamativos. A partir de los 6 meses podrás aplicar un poco de repelente en la ropa del bebé o colocar una pulsera repelente (con Citronela) en la carriola, cerca de él.

Las cremas o geles naturales a base de Citronela o la vitamina B1 son eliminadas por la piel mediante la transpiración y ayudan a repeler a los latosos insectos (consulta con el pediatra).

El uso de mosquiteros en las ventanas, en la cuna o en la carriola, es un medio eficaz que impedirá a los mosquitos acercarse.

Existen en el mercado focos de luz amarilla, una nueva tecnología que logra que los mosquitos no se sientan atraídos. Son excelentes para las terrazas, jardines y la entrada de la casa, ayudan aunque no los detienen por completo.  De la misma manera actúan los Diodos Emisores de Luz (LEDs), además de ofrecer eficiencia energética y buena iluminación.

Los aparatos que generan señales acústicas para ahuyentar a los insectos no son efectivos, pero los exterminadores de insectos voladores, que constan de una lámpara emisora de luz ultravioleta te serán útiles. Estos atraen a los insectos, al tocarla mueren y caen en una charola que puedes retirar con facilidad. Es seguro, no emplea químicos, no emite malos olores y también se puede utilizar dentro de la casa.

Evita agua encharcada en macetas, fuentes u otro tipo de recipientes porque son el medio ideal para la proliferación de los mosquitos.
Las picaduras de mosquito deben lavarse con agua tibia y jabón para limpiar el área infectada. Aplica un paño con agua fría o un hielo envuelto para aliviar la picazón y el ardor. Puedes emplear una pasta hecha con bicarbonato de sodio y agua. Si el niño es menor a 2 años consulta con tu pediatra.

En caso de fiebre e hinchazón consulta con el médico, el especialista sabrá cómo proceder para prevenir daños mayores.

Un día mundial dedicado a la población

Los niños y las niñas del planeta se reunieron en un valle cubierto por un manto en todos los tonos de verde. Vestidos con los trajes típicos de sus comunidades esperaban que la música iniciara el festejo del día mundial de la población. Los girasoles voltearon al verlos llegar. Los pájaros formaron murmuraciones moviéndose en el aire como si fueran uno solo.

Curioso espectáculo multicolor visto desde las alturas, y justo esa es la imagen que deseamos crear en la mente de cada lector para el día 11 de julio cuando, en todo el mundo, se celebra el gran día de la población, porque se desea alcanzar que cada niño, cada joven, cada adulto, cumplan sus deseos y miren al futuro con esperanza.

Uno de los logros más grandes de la humanidad, a partir del siglo XX, ha sido la disminución de la tasa de mortalidad. Las iniciativas y los esfuerzos de los diferentes gobiernos del mundo han trabajado en la protección de las personas que habitan en todos los rincones del planeta, pero los esfuerzos aún no son suficientes, puesto que no sólo se trata de atender los problemas de salud, sino de ofrecer calidad de vida a cada ser humano, y por tanto, combatir la pobreza y el rezago educativo que aún sufren un alto porcentaje de la población mundial.

A partir de 1988, cada año, se han llevado a cabo las reuniones internacionales destinadas a implementar acciones que apoyen el bienestar de la población mundial. 7.324.782.000 es sólo una cifra aproximada de la población mundial para el 2015. Diversas razas, costumbres, religiones, visiones acerca del significado de la existencia, y todos en la misma Tierra y bajo el mismo techo de estrellas. Siete mil millones de seres humanos que requieren de alimentación, agua, servicios sanitarios, educación, y cada uno de ellos, en particular, aspira a ser feliz y a una existencia plena.

En México se estima que viven 119.713.203 habitantes y ocupamos el onceavo lugar, con mayor población del mundo. El 51.7 % son mujeres.

Nuestra mirada es optimista y de esperanza; desde nuestro hogar podemos introducir una semilla amorosa en nuestros hijos explicándoles lo enorme que es el planeta y la diversidad de la población humana que la habita.

Podemos colaborar sumando enseñanzas que lleven a unificar en vez de dividir.
✚ Con una educación basada en los valores del respeto, solidaridad y aceptación de las diferencias.
✚ Infundiendo la percepción de pertenencia a una cultura de la que deben sentirse orgullosos, sin menospreciar la diversidad, porque todas las culturas son importantes.
✚ Explicándoles los símbolos representativos de su cultura como la música, la comida y las artesanías típicas, las fiestas populares y los lugares históricos, haciendo énfasis en que cada lugar del mundo tiene los suyos. Todos son importantes y valiosos.
✚ Enseñándoles a no desechar las enseñanzas del pasado y en base a ellas continuar construyendo el presente y el futuro.

La diversidad de los seres humanos es maravillosa y enriquece las posibilidades de hacer de la Tierra un planeta hogar para todos. Inicia en el corazón de tu hogar.

EL PLATO DEL BIEN COMER

 Mucho se habla de la manera en la que debemos alimentarnos, sin embargo, entre todo el mar de información que encontramos actualmente, es complicado saber con exactitud lo que significa “comer bien”.

Para saber lo que debes de comer, existe una guía muy amigable que te ayudará a llevar la alimentación que necesitas.

El Plato del Bien Comer orienta a la población mexicana a llevar una alimentación completa, equilibrada y variada, de esta manera no sólo comerás lo que tu cuerpo necesita, sino también las porciones adecuadas. Este plato se conforma por 3 grandes grupos de alimentos:

1. Verduras y frutas
2. Cereales
3. Leguminosas y alimentos de origen animal

El primer grupo es el que aporta energía, fibra y minerales, además de diversas vitaminas. Si el consumo de loas alimentos de este grupo es menor a 5 porciones al día, el riesgo de desarrollar padecimientos como diabetes y obesidad aumenta.

Las leguminosas y los alimentos de origen animal son los que aportan proteínas de alta calidad. Por ejemplo, una taza de frijoles aporta el 100% de la ingesta diaria recomendada de ácido fólico. Te recomendamos elegir cortes de carne que contengan  la menor cantidad de grasa visible.

Combinar cereales y leguminosas, como frijoles y tortillas, aporta proteínas similares a las de la carne.

Incluye cada grupo de alimentos en tus tres comidas principales (desayuno, comida y cena), de esta forma logras que tu cuerpo reciba los nutrientes que necesita.

Variar tus elecciones de comida incluyendo las diferentes opciones de los 3 grupos de alimentos te ayudará a tener para una alimentación saludable y diversa.

Comer frutas y verduras en cada comida del día, y combinar los alimentos de origen animal con los cereales y leguminosas, garantizará que tu alimentación sea balanceada y consumas los nutrientes adecuados.

Para el desayuno puedes incluir tu porción de fruta en el licuado o el cereal; en la comida agrega ensalada o sopa de verduras y para la cena elige unas enfrijoladas.
Entre comidas prefiere las verduras como el pepino o la jícama, o fruta como el melón o la piña.

Si además de seguir las recomendaciones de el Plato del Bien Comer bebes suficiente agua y evitas sal, azúcar y grasas, estarás cuidando tu alimentación de forma integral.

La importancia de la conservación del suelo

Los primeros agricultores y cuidadores de semillas jamás imaginaron que, en el futuro, el ser humano se planteara cómo cuidar el suelo. Un drástico cambio climático, consistente en un enfriamiento del planeta, obligó a los hombres a buscar la manera de producir alimentos, y hacia el año 8.500 a.C. se domesticó el cultivo de centeno en Turquía. A partir de ahí, comienzan a sembrar otro tipo de semillas y a cuidar de los cultivos. Con la agricultura surgió el comercio. Con el comercio el intercambio cultural y la humanidad sufrió una transformación.

La humanidad lleva entonces más de 10.000 años explotando el suelo, que es un cuerpo dinámico resultante de la transformación natural (sin participación humana) de las rocas y sedimentos, a través de procesos químicos, físicos y biológicos. El suelo o tierra es el componente principal del geo sistema y podemos considerarlo como nuestra fábrica de alimentos. Tan noble es, que ha soportado milenios de explotación para garantizar el alimento de todos los seres terrestres.

Sin embargo, una de las consecuencias del avance tecnológico ha llevado al deterioro del suelo. Fue Hugh Hammond Bennet, un reconocido hombre de ciencia, quién estudió a fondo las características de los diferentes tipos de suelos y trabajó incansable con la idea de lograr un aumento en la producción de alimentos, a través de la protección del suelo.

El día 7 de julio, de cada año, se hace homenaje a este científico estadounidense y se llevan a cabo jornadas de trabajo, en todo el mundo, con el objeto de proponer, evaluar e implementar acciones que lleven a preservar el elemento primordial en la producción agrícola y agropecuaria. Si no hay tierra fértil simplemente no hay alimentos.

Una de las acciones es la reforestación de los bosques para contrarrestar los efectos de la desertificación. Los árboles son los guardianes de la Tierra y contribuyen a la salud del suelo.

Pocas veces reflexionamos acerca de la conservación del suelo. Si vamos en carretera podemos observar miles de hectáreas sembradas y bosques, dando la impresión de que jamás se podrán terminar, sin embargo, el crecimiento desmedido de las ciudades desvían el agua para dar servicio a los habitantes. También se talan continuamente los bosques para expandir las zonas habitacionales y los complejos industriales. Poco a poco se daña la cubierta vegetal y los animales que ahí habitan mueren o migran. La baja rotación en los cultivos, la contaminación con fertilizantes y desechos, más todo lo anterior, han disminuido la fertilidad del suelo.

El Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes realiza periódicamente revisiones y lleva a cabo labores de reforestación, capacita y asesora a los agricultores, de esa manera se intenta recuperar espacios verdes, rehabilitar las zonas deterioradas y promover la cultura del cuidado permanente de nuestros ecosistemas.

Desde el corazón de tu hogar puedes colaborar sumándote al ideal de plantar un árbol, enseñar a tu pequeño la importancia de no tirar basura en ningún lugar y respetar a la naturaleza. Las pequeñas acciones se suman y el resultado será un planeta verde y fértil.




El lenguaje de tu bebé

Desde los primeros meses de vida, el habla en un niño comienza a desarrollarse; y es hasta los 2 años cuando finalmente construirá frases cortas que expresarán con mayor soltura lo que quiere o necesita.

Al nacer, todos los niños cuentan con “las herramientas” necesarias para aprender un lenguaje, es por ello que la producción de sonidos y de voces inicia desde el primer mes, y al cumplir el primer año los sonidos que estuvo practicando se convertirán en sus primeras palabras.

Cerca del segundo mes, es común que la mayoría de los bebés comiencen a balbucear, por eso es muy importante que las mamis les hablen todo el tiempo, ya que los sonidos que produce la mamá estimulan el desarrollo lingüístico del niño y al mismo tiempo le producen calma y bienestar.

Para el quinto mes el bebé balbucea constantemente; sin embargo, para la mayoría de los niños es mucho más importante comprender que hablar, por lo que algunos no producen ningún sonido y esto se debe a que están prestando mucha atención a todo lo que ven y escuchan, pero llegará el momento en el que hablarán sin parar.

El octavo mes es crucial ya que en esta etapa los niños está atentos a las conversaciones de los adultos a su alrededor. Pueden permanecer en completo silencio siguiendo con la cabeza las frases, y es gracias a lo atentos que están que aprenden a cantar. No es propiamente un canto en la forma en la que lo conocemos, lo que los bebés hacen es juntar distintas sílabas de las palabras que han aprendido y las unen con algunas notas de las canciones que los papás les han cantando para formar sus propias melodías.

El mes siguiente, el noveno, es cuando la lengua de los bebés comienza a dar rienda suelta; comienzan a formar nuevas palabras con todas las sílabas que conocen, si pones atención, te darás cuenta que son palabras muy largas y complejas, y aunque el significado no es muy claro, el sonido remite a nuestro propio lenguaje.

El sonido más hermoso es el que viene después. Cuando el niño tiene cerca de un año, las primeras palabras comienzan a escucharse y el tan esperado “mamá o “papá” por fin llega para deleite de los padres. Ahora, las siguientes palabras que el niño pronuncie serán de dos sílabas como máximo, ya que en esta etapa –de simplificación- los niños no pronuncian el final de las palabras o utilizan el mismo sonido para definir distintos objetos. Por ejemplo, pueden utilizar agua para referirse  a “querer agua” o “tiré mi agua”, este tipo de lenguaje se conoce como telegráfico.

Después del año, el trabajo de los padres es enriquecer el lenguaje de sus hijos. Jugar, cantar y leerles cuentos es parte de este enriquecimiento; en promedio, un niño aprende 2 palabras nuevas por mes.