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viernes, 4 de marzo de 2016

El bebé se escapa





El bebé se escapa de la vigilancia cuando inicia con el gateo. En sí, es una acción que a él o a ella les encanta, porque alcanza independencia personal. La sensación de explorar el mundo lo motivará a realizar los esfuerzos motrices necesarios.

Mediante el arrastre y el gateo el bebé estimula el tacto, la vista, el equilibrio y el habla, además de fortalecer los músculos y las articulaciones de todo el cuerpo. A partir de ese momento cambiará su relación con el ambiente, los objetos y las personas, porque tendrá que medir distancias y profundidad.

Además de las funciones motrices, el peque inicia el aprendizaje de cómo dirigirse hacia un objeto, calcular el tamaño, la distancia a recorrer y el esfuerzo físico. También se sentarán las bases para el manejo de la frustración cuando no puede mover el objeto o a pesar de los esfuerzos no es capaz de llegar a él. Como resultado, también las funciones intelectuales y las emociones se verán beneficiadas.

El inicio del arrastre y el gateo es ideal para desarrollar la seguridad en sí mismo, y fortalecer la autoestima; papá y mamá deberán alentarlo evitando gritos cuando el bebé se tambalea o se llega a pegar con algún mueble. En caso de ocurrir simplemente calculen el daño. Usualmente son golpes sin importancia e inevitables durante el gateo o la marcha autónoma. No le ayudarán si continuamente le advierten de peligros, por el contrario, se corre el riesgo de hacerlo miedoso y dependiente.

Lo entusiasmará la exploración dentro de una nueva perspectiva rica en estímulos, de ahí que se recomiende colocar protecciones en escaleras, puertas y ventanas. ¡Los bebés son muy listos! Al mínimo descuido se escapan por dónde menos lo imaginamos.

Es recomendable guardar objetos, detergentes, insecticidas o cualquier otro material que sea tóxico. Incluye el jabón de baño, el perfume preferido y los cosméticos. Es probable que se lleve todo a la boquita por esa razón en ideal lavar sus manitas varias veces al día o cuando estén sucias.

Guarda objetos de cristal, juguetes que pueda tragarse; coloca los implementos de cocina y el alimento de las mascotas fuera de su alcance

A medida que se desplaza puedes enseñarle qué objetos son peligrosos y con cuales puede jugar. Usa frases como: boquita no, eso pica, eso sí. Evita los comentarios de: te va a comer, te quedas sin manita, ¡qué miedo!

Recuerda que el bebé captará tus expresiones y emociones. Dale confianza y apóyalo en su proceso de independencia.

Tags: bebés, gateo, motricidad, desarrollo

viernes, 31 de octubre de 2014

Superando los obstáculos en el entrenamiento de tu pequeño para ir al baño

Si estás entrenando a tu pequeño para que vaya al baño, no sólo debes de fijar la atención en que haya buena comunicación y buena determinación para lograrlo. Muchas veces suelen surgir situaciones como contrariedad de parte de tu hijo (haciendo lo opuesto a lo que se le pide), lo cual puede llevarte a la frustración, por lo que debes de tener mucha paciencia en este proceso.

Puedes facilitar el proceso, dejando de lado la presión, como por ejemplo hablando menos de lo que sucede, dejando que escoja cuando utilizar ropa interior, o dejándolo(a) que pegue calcomanías en su pizarrón de avances para dejar el pañal y elogiándolo(a) cuando lo haga bien.

Es necesario que estés consciente de que tu niño(a) puede retroceder en su progreso con actitudes como no querer usar ropa interior. Si a tu niño(a) le gusta discutir o excusarse para ir al baño, debes evitar engancharte con sus actitudes y la forma en que puedes evitarlo es no participando en sus discusiones, y de esta forma perderá interés en el juego o discusiones.

Otra forma de evitar sus argumentos y negociar mediante reglas sencillas puede ser que le digas que no hay cuentos para dormir si no hay primero visita al baño ó pegarle una estrellita en la frente y darle un gran abrazo por cada sesión exitosa en el baño, es importante que no hagas excepciones al realizar esto. También puedes hablar con tu hijo(a) acerca de cómo funciona su cuerpo, haciéndole énfasis en sus avances en cuanto a dejar el pañal, y recordándole lo libre e independiente que se sentirá una vez que no use pañales.

El miedo y ansiedad por ir al baño, son otro problema que pueden enfrentar durante este proceso. Por ejemplo, un niño que no tenga problema al sentarse en el inodoro de entrenamiento, puede experimentar ansiedad al sentarse en un inodoro para adultos, ya que puede imaginarse monstruos que salen del inodoro para sujetarlo o que al jalarle al baño pueda pasarle algo como que lo succione, etc. Aunque sean inodoros pequeños y de entrenamiento les puede generar ansiedad, ya que les preocupa sentarse sobre algo vacío o hacer popó dentro.

Si tu niño(a) se resiste a ir al baño, o se muestra miedoso(a) o ansioso(a) durante el uso de éste, trata de mantenerte a su lado mientras supera sus miedos. Mientras se acostumbra a esta rutina, puedes ayudarlo(a) jalando la cadena, o diciéndole que ayude a cortar los cuadros de papel de baño, dejando que acompañe a otros miembros de la familia al baño y así ver que no existen razones por las cuales asustarse al jalarle o hacer del baño.

Las habilidades verbales incrementadas de los niños pequeños hacen que sea más fácil hablar acerca de sus inquietudes respecto ir al baño, pero debido a que los niños aún tienen un vocabulario y comprensión limitado, debes saber escuchar con atención y observar para deducir cual es la naturaleza del problema.

Una vez que hagas eso, no le restes importancia a sus argumentos diciéndole cosas como: “Eso es tonto” o “No hay bruja en el baño”, situaciones que sólo lo harán creer que no le pones atención. En vez de eso, tómate tu tiempo para trabajar el miedo o angustia con el/ella y explicándole como un monstruo no podría caber en el baño o con una muñeca recreando que va al baño y hace popó, mientras que al mismo tiempo le dices palabras que aumenten su confianza en este proceso.
Afortunadamente, el instinto natural de tu niño por desarrollarse y crecer, lo llevará a través de las etapas más difíciles de ir al baño sin necesidad de grandes esfuerzos de tu parte. Durante el crecimiento de tu niño(a), cuando sienta la presión natural y sus ambiciones por crecer aumenten, el entrenamiento, se convertirá poco a poco en un asunto que te implique guiar a tu niño(a), y significará que te mantengas a un lado para que tu niño(a) se dirija a sí mismo. Si no magnificas los posibles problemas que puedan surgir, te darás cuenta que estos desaparecerán poco a poco y tu niño(a) estará en el camino de dejar el pañal de nuevo.

lunes, 27 de octubre de 2014

Del pañal al calzón entrenador

Cada peque crece y se desarrolla a su propio ritmo, pero llegará el día en que deje atrás el pañal y comience a usar los calzones entrenadores, que lo ayudarán para dar ese último paso antes de ir al baño con independencia.

Recuerda que no hay un tiempo exacto para hacerlo y que según su genética y la estimulación que haya recibido desde que nació, podrá variar el tiempo en su vida para realizar el cambio. Incluso, estadísticamente, las niñas se adelantan unos cuantos meses. En promedio, la edad ideal para dejar el pañal comienza después del año y medio.

Señales físicas de que está listo:

Pasa dos horas con el pañal completamente seco.
Se despierta de la siesta con el pañal seco.
Puede bajarse y subirse los pantalones con poca ayuda.
Muestra interés cuando tú vas al baño.

Señales emocionales de que está listo:

Tiene ganas de hacer cosas por sí mismo.
Le gusta complacerte y que lo felicites por cosas que hace bien.
Demuestra incomodidad cuando su pañal está mojado o sucio.
Manifiesta deseos por ser más independiente.

Señales cognitivas de que está listo:

Comprende y puede seguir instrucciones simples.
Ya usa palabras o sonidos específicos para referirse a “pipí” o “popó”.
Te dice cuando va a hacer o cuando ya está haciendo pipí o popó.
Detiene lo que está haciendo en el momento cuando está haciendo pipí o popó.

Recuerda que cada bebé es diferente y que jamás debes forzarlo a hacer algo para lo que aún no está listo. ¡Disfruta el proceso!

miércoles, 5 de marzo de 2014

¿Cómo saber si tu pequeño está listo para dejar el pañal?

La mayoría de los niños están listos para comenzar el proceso entre los 24 y 27 meses, aunque algunos niños pueden estar listos antes o después. Si comienzan a edades más tempranas, el proceso puede tardar más así que es de vital importancia distinguir cuáles son las habilidades que debe de tener tu hijo(a) para aprender a ir al baño. Aquí te compartimos las principales señales que indican que tu pequeño está listo para dejar el pañal:


 Señales físicas
  • Tiene suficiente equilibrio y coordinación para caminar, y hasta correr establemente.
  • Hace del baño regularmente y orina bastante de una sola vez.
  • Se mantiene "seco" por períodos de por lo menos tres o cuatro horas.

Señales de comportamiento
  • Es capaz de sentarse y mantenerse en la misma posición de dos a cinco minutos.
  • Puede subirse y bajarse los pantaloncitos por sí solo.
  • Le molesta tener sucio el pañal.
  • Trata de imitar a los adultos cuando van al baño (quiere verte ir al baño, ponerse ropa interior, etcétera).
  • Demuestra físicamente que está haciendo del baño (hace ruidos, se agacha, o te lo dice).
  • Muestra que le gusta ser independiente.

Señales cognitivas

  • Obedece instrucciones sencillas
  • Comprende la importancia de guardar las cosas en su lugar.
  • Tiene palabras (pueden ser las suyas propias) para las evacuaciones y la orina.
  • Sabe cuándo tiene que hacer del baño (percibe las señales físicas) y es capaz de decírtelo antes de hacerlo.