Mostrando las entradas con la etiqueta habla. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta habla. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de marzo de 2016

Ayuda a tu peque a hablar








Hablar con su peque es de las actividades más bonitas que pueden hacer, en el momento que ellos se empiezan a expresar con señas y después con palabras es cuando pueden empezar a entender cómo es que esta bella criaturita ve el mundo que lo rodea.

Hay muchas maneras en que le pueden ayudar a su bebé a hablar cada vez más.

1. Háblenle todo el tiempo que puedan, observen sus reacciones y gestos, muéstrense interesadas cuando les responda y lograrán que poco a poco se anime a hablar más.

2. Cuando diga bien una palabra es importante que refuercen esta información. Por ejemplo pueden decirle “sí, es un vaso”.

3. Simplifiquen su forma de hablar, utilicen frases cortas y enfaticen las palabras clave para que su peque comprenda el diálogo que está teniendo.

4. Jueguen con él o ella. Por lo general los juegos hacen que el aprendizaje sea más divertido y se de con más naturalidad. Jueguen con sus figuras de acción o con sus muñecas e imaginen historias asombrosas juntos.

5. Eliminen los ruidos que no aporten nada al aprendizaje. Apaguen la televisión o cambien la música del radio por una melodía tranquila que le ayude a tu peque a concentrarse.

6. Siempre que puedan enséñenle palabras nuevas que pueda utilizar en su día a día. No lo presionen sólo invítenlo a hablar más y mejor cada vez.

viernes, 3 de julio de 2015

El lenguaje de tu bebé

Desde los primeros meses de vida, el habla en un niño comienza a desarrollarse; y es hasta los 2 años cuando finalmente construirá frases cortas que expresarán con mayor soltura lo que quiere o necesita.

Al nacer, todos los niños cuentan con “las herramientas” necesarias para aprender un lenguaje, es por ello que la producción de sonidos y de voces inicia desde el primer mes, y al cumplir el primer año los sonidos que estuvo practicando se convertirán en sus primeras palabras.

Cerca del segundo mes, es común que la mayoría de los bebés comiencen a balbucear, por eso es muy importante que las mamis les hablen todo el tiempo, ya que los sonidos que produce la mamá estimulan el desarrollo lingüístico del niño y al mismo tiempo le producen calma y bienestar.

Para el quinto mes el bebé balbucea constantemente; sin embargo, para la mayoría de los niños es mucho más importante comprender que hablar, por lo que algunos no producen ningún sonido y esto se debe a que están prestando mucha atención a todo lo que ven y escuchan, pero llegará el momento en el que hablarán sin parar.

El octavo mes es crucial ya que en esta etapa los niños está atentos a las conversaciones de los adultos a su alrededor. Pueden permanecer en completo silencio siguiendo con la cabeza las frases, y es gracias a lo atentos que están que aprenden a cantar. No es propiamente un canto en la forma en la que lo conocemos, lo que los bebés hacen es juntar distintas sílabas de las palabras que han aprendido y las unen con algunas notas de las canciones que los papás les han cantando para formar sus propias melodías.

El mes siguiente, el noveno, es cuando la lengua de los bebés comienza a dar rienda suelta; comienzan a formar nuevas palabras con todas las sílabas que conocen, si pones atención, te darás cuenta que son palabras muy largas y complejas, y aunque el significado no es muy claro, el sonido remite a nuestro propio lenguaje.

El sonido más hermoso es el que viene después. Cuando el niño tiene cerca de un año, las primeras palabras comienzan a escucharse y el tan esperado “mamá o “papá” por fin llega para deleite de los padres. Ahora, las siguientes palabras que el niño pronuncie serán de dos sílabas como máximo, ya que en esta etapa –de simplificación- los niños no pronuncian el final de las palabras o utilizan el mismo sonido para definir distintos objetos. Por ejemplo, pueden utilizar agua para referirse  a “querer agua” o “tiré mi agua”, este tipo de lenguaje se conoce como telegráfico.

Después del año, el trabajo de los padres es enriquecer el lenguaje de sus hijos. Jugar, cantar y leerles cuentos es parte de este enriquecimiento; en promedio, un niño aprende 2 palabras nuevas por mes.