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viernes, 11 de marzo de 2016

La rozadura en el área del pañal





La rozadura en el área del pañal es frecuente en los bebés, se presenta en la zona genital y en los glúteos, cuando se agrava produce dolor y ardor. Son varias las causas que la ocasionan, las más frecuentes son: alimentación, diarrea, infección por contacto prolongado con las deposiciones y fricción del pañal con la piel por una talla incorrecta.

Lo ideal es prevenir mediante el frecuente cambio del pañal, cada vez que lo alimentas, o al notar que está sucio. Aunque el pañal tenga una magnífica absorción, habrá ocasiones en las cuales el bebé orine mayor cantidad, o bien la deposición sea tan abundante como la de un niño mayor. Ahorrar en pañales puede ocasionarle rozaduras importantes.

Al cambiarlo retira la suciedad con las esquinas limpias del pañal y luego asea los glúteos y los genitales con las toallitas húmedas o con un algodón mojado en agua tibia. En el caso de las niñas hazlo con suavidad y movimientos de adelante hacia atrás, para proteger la vagina de una infección. Seca la piel de la zona con una tela suave y coloca el pañal limpio. Deposita los pañales en el depósito destinado para ese fin y ayuda al cuidado de la ecología usando preferentemente los biodegradables.

El uso de pomadas o ungüentos pueden prevenir las irritaciones, consulta con tu pediatra cual es recomendable para la piel de tu bebé. Evita los talcos porque sólo aíslan la humedad pero no sanan la rozadura, por otro lado, no son buenos para los pulmones del bebé.

Si ya se rozó déjalo un rato sin pañal, en un área limpia y templada. El contacto con el aire y el sol acelera la curación.

Si lo estás amamantando evita comer irritantes, picantes o exceso de grasa. Cuando se introduce la leche de fórmula o se inicia con las frutas o verduras, es probable que el nuevo alimento cambie la acidez de la orina y le produzca la rozadura.

Si la irritación aumenta, aparecen llagas o la rozadura se acompaña de otros síntomas como diarrea o temperatura, debes consultar con el pediatra.

No te alarmes, las rozaduras son inevitables y la mayoría de los bebés las presentan en algún momento. Toma tus precauciones.

viernes, 19 de febrero de 2016

Las lagañas en el recién nacido





Las lagañas consisten en una secreción incómoda que aparece en las comisuras de los ojos, especialmente al despertar. En los bebés, las glándulas encargadas de la producción de lágrimas, fundamentales para la higiene natural de los ojos, pueden obstruirse por diferentes motivos. Debido a la obstrucción las lágrimas no pueden fluir de manera normal, se acumulan e infectan con facilidad.

En los recién nacidos es frecuente la obstrucción de los lagrimales. Usualmente se soluciona, en unos pocos días, con los cuidados higiénicos en casa.

La primera sugerencia consiste en lavar con delicadeza los ojos del bebé con una gasa estéril para cada ojo, mojada en agua hervida templada, o con suero fisiológico, que puedes adquirir en la farmacia. El movimiento debe hacerse desde el lagrimal hasta el rabillo del ojo. En la actualidad no se recomienda la infusión de manzanilla, debido a que el bebé puede ser intolerante a ella y esto le causaría irritaciones. Procura asearlo dos o tres veces durante el día con el agua hervida tibia o el suero, así evitarás que los gérmenes entren a los ojos.

El siguiente paso es dar un masaje suave, con tu dedo índice limpio, en la zona que se encuentra entre el puente de la nariz y el lagrimal. Hazlo cada vez que lavas sus ojos y facilitarás el drenaje de las lágrimas. 

Cuando los párpados amanecen pegados, no intentes abrirle los ojos, primero debes humedecerlos con la gasa estéril mojada en agua hervida y tibia, o el suero. Con suavidad moja y ve despegando poco a poco las lagañas. Usa las gasas que sean necesarias y evita emplear la misma gasa para los dos ojos.

Algunos bebés son sensibles a la luz solar directa o al polvo. De ser este tu caso, la sugerencia es cubrirlo con una gorrita, visera o sobrero cuando salen a pasear, en especial durante la primavera y el verano. Si el bebé lo acepta, ponle lentes oscuros. Se verá hermoso, además, estará protegido.

Si las lagañas persisten, son abundantes, el color es amarillento o verdoso, valdrá la pena consultarlo con el pediatra. Ese tipo de secreciones usualmente se deben a una conjuntivitis por bacterias, o por algún tipo de alergia. El especialista te indicará el tratamiento adecuado que consiste en la aplicación de una pomada o colirio con antibiótico.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Los cuidados higiénicos en el recién nacido



Los cuidados higiénicos en el bebé son sencillos, basta con seguir las instrucciones del pediatra o la puericultora, pero en ocasiones, el temor de mamá o papá llevan a dudar si lo que hacen en verdad es lo correcto y lo mejor para su bebé.

Iniciaremos con el cuidado del cordón umbilical. La Organización Mundial de la Salud ofrece los siguientes consejos para el cuidado en los recién nacidos. Para evitarlas, impide que el muñón del cordón umbilical tenga contacto con la orina. Se recomienda doblar el pañal de manera tal que permanezca por debajo del cordón y así circule el aire para mantenerlo seco. Usualmente los pañales para recién nacido están diseñados para esto.

Cambia el pañal con regularidad o cuando notes que está mojado. Vístelo con camisetas cortas hasta que se desprenda el muñón. Lava tus manos perfectamente antes de efectuar los cambios de pañal o tocar el área. Dale baños de esponja y evita que el agua moje el cordón. Luego del baño aplica el antiséptico en el área y coloca por un periodo corto de tiempo una gasa estéril.  No intentes arrancar el cordón, debe desprenderse por sí mismo. Cuando esto ocurra aplica el antiséptico y una gasa. Si notas enrojecimiento inusual, mal olor o algún tipo de secreción consúltalo con el pediatra.

Los genitales:
El aseo del pene incircunciso no requiere de cuidados especiales y el baño normal será suficiente. Si notas que el prepucio está adherido evita retraerlo (jalarlo), puesto que puedes desgarrarlo. El pediatra se encargará cuando lo lleves a su revisión. Si los genitales se han ensuciado con la deposición, límpialos con una gasa estéril mojada en agua hervida.

Si le han hecho la circuncisión, es normal la punta del pene pueda estar enrojecida, se forme una costra con sangre o amarillenta, o deje unos puntos de sangre en el pañal, durante los dos o tres días posteriores. Cada vez que se cambie el pañal se deberá limpiar el pene con agua hervida y tibia, y no intentar remover la costra. Secarlo con gasa estéril o una toalla suave y limpia. Espera unos minutos a que el pene seque completamente por la acción del aire antes de colocarle el pañal. Algunos pediatras indican una pomada especial para el caso y se aplica en cada cambio de pañal. Procura el frecuente cambio de pañal o cuando notes que se ha ensuciado.

En las niñas se debe cuidar que no queden restos de las deposiciones entre los labios de la vagina. Si no estás segura de poder asearla por completo, destina una bandeja pequeña en la cual puedas darle un baño de asiento con agua tibia y jabón.

Usa agua tibia y una toalla suave para limpiar al bebé cada vez que cambies del pañal. Si presentara enrojecimiento en el área consulta con tu pediatra, él te indicará la pomada ideal para tu bebé.

Al nacer aplicarán en los ojos una pomada con antibiótico para prevenir infecciones. Ya en tu casa no requerirá de cuidados especiales pero si notas lagañas pasa sobre los ojos una gasa o tela suave humedecida en agua hervida. Deslízala con suavidad en dirección de la nariz hacia fuera. Usa una diferente para asear cada ojo. Si la esclerótica (parte blanca del ojo) se torna amarilla o enrojece consulta con tu pediatra.

Corta las uñas del bebé con las tijeras especiales, así evitarás los rasguños que pueden dejar marcas en la cara.

Tanto en los varones como en las niñas se recomienda el uso de jabones y cremas hipo alergénicas, evitar el talco y no aplicar loción en la ropita, ya que pueden irritar la piel del bebé.

Al paso de los días tendrás mayor confianza y descubrirás que los cuidados higiénicos en el recién nacido no son tan complicados como parecen al principio. 

miércoles, 2 de septiembre de 2015

La creación de hábitos de higiene en los niños


 
 

La creación de hábitos de higiene es sencilla si se inicia con tareas simples. El niño debe sentirse motivado a repetir esas conductas porque son divertidas, y obtiene la atención de mamá y papá. Mas adelante comprenderá los beneficios e incorporará con facilidad nuevos hábitos que impliquen mayor esfuerzo o complejidad.

 

Todos los seres humanos reproducen conductas automáticas o mecánicas a las que identificamos como “hábitos”. La mayoría se establecen en etapas tempranas mediante su repetición y usualmente se asocian a un horario o circunstancia. Emplearemos como ejemplo el lavarse las manos y cepillarse los dientes.

 

La principal característica de los hábitos es su automatismo. En un principio el niño lleva a cabo la conducta como respuesta a la indicación, orden o demanda de los padres, y por seguir el ejemplo que ellos le dan.

 

Veamos cómo funciona: mamá lleva al niño al lavabo y le dice que ambos deben lavarse las manos antes de comer; al terminar le cepilla los dientes y ella también lo hace. Repite la misma operación en cada una de las comidas. Si las manos no están limpias no hay alimentos ni para él ni para los padres. No hay juegos o paseos si no se han cepillado los dientes.

 

Para el niño se convertirán en un ritual que acompaña las comidas, no lo cuestionará, y llegará el momento en que lo haga aunque mamá no lo señale, porque todos lo hacen en casa. En ese momento podremos decir que se han establecido esos dos hábitos de higiene. La motivación puede consistir en el jabón aromático, la toalla con dibujos infantiles, el cepillo elegido por el niño y la pasta dental con un delicioso sabor. Mamá puede agregar el que huela sus manos limpias y sienta el frescor en la boca, signos indicativos de salud e higiene.

 

El siguiente factor es la constancia, en especial, durante el periodo en el que se trabaja la instauración del hábito. El éxito consiste en que mamá vigile que siempre se lave las manos y cepille los dientes. Una vez establecidos servirán como base para otros hábitos.

 

Señalamos que seguir el ejemplo es una manera de aprender, en sí, imitar a personas significativas para nosotros es una vía poderosa de aprendizaje. Durante la primera infancia las personas más importantes son los padres y los familiares, en consecuencia, la adquisición de los hábitos se debilitará, será más difícil o imposible, si los demás no se lavan las manos antes de las comidas y después de ir al baño, o no se cepillan los dientes.

 

Los hábitos de higiene se extienden a todo aquello que se relacione con la salud, además, nos facilitan las relaciones sociales y la aceptación en el grupo. El orden, la limpieza del cuerpo, la ropa, los zapatos, los enseres domésticos, la habitación, los alimentos, son indispensables. 

Es importante señalar que de la misma manera que establecemos hábitos positivos o benéficos, se pueden establecer hábitos indeseables, en ese caso se recomienda modificar de inmediato siguiendo el mismo sistema: indicación incuestionable, expuesta de manera agradable y haciendo énfasis en los beneficios, seguida de una recompensa emocional en cuanto el niño presente la respuesta que deseamos, y, por supuesto: poner nosotros el ejemplo.

 
Debemos recordar que los hábitos positivos son facilitadores y los negativos nos dificultan, incluso nos obstruyen el camino.

lunes, 1 de junio de 2015

Los pañales biodegradables para la época de calor

Los pañales Bio baby serán una perfecta opción durante la época de calor, porque cuentan con el mayor número de materiales biodegradables, lo que contribuye a su rápida reintegración a la naturaleza, entre 3 y 6 años, mientras que los pañales no biodegradables tardan más de 300 años
Durante el invierno, debido al frío, los bebés necesitarán cambio de pañal con más frecuencia, sin embargo, durante la época de calor, la orina y las deposiciones pueden causar mayores problemas en la piel del bebé, si el cambio no es inmediato.


  • Antes de hacer el cambio lava tus manos, ten listas las toallitas húmedas, la crema para evitar las rozaduras, el cambio de ropa (si es que el bebé se ha mojado) y el pañal nuevo. No despegues la vista de tu bebé mientras lo tengas en el cambiador, para evitar que en un movimiento brusco pueda caer o lastimarse. 
  • En tiempo de calor debes evitar que residuos de la deposición o la orina queden en las piernitas o el abdomen, porque mezclados con el sudor, rozarán en pocas horas la piel. Cuida que tampoco lleguen a las manitas, a la cara del bebé, o a la ropa limpia. 
  • Se recomienda que luego del cambio limpies las manitas del pequeño y por supuesto laves las tuyas. Las infecciones intestinales se manifiestan con mayor frecuencia durante la época de calor, por ese motivo debemos ser más cuidadosas con la higiene de los pequeños.
  • Lleva el pañal sucio, bien envuelto, al lugar de la basura destinado para ello. Es necesario que el bote o papelera tenga una tapa hermética que impida la contaminación a los enseres que se encuentren cerca. Algunas mamás tienen junto al cambiador el depósito para los pañales sucios, en época de calor se recomienda trasladarlo a otro lugar, lejos del cuarto en donde está el bebé. Debemos recordar que las bacterias no se ven a simple vista y se trasladan por el aire con toda libertad entrando en las vías respiratorias.
  • Será necesario ventilar la recámara del pequeño, de preferencia durante las mañanas, así el aire limpio y fresco ayudará a evitar la contaminación que pudiera existir a causa de los pañales sucios.
  • Ahorrar en pañales significa, la mayoría de las veces, un riesgo que saldrá más costoso en caso de que el bebé o tú manifiesten una infección intestinal por falta de higiene.
  • Cuando las deposiciones del bebé comienzan a ser sólidas, se recomienda vaciarlas en el WC y envolver perfectamente el pañal, sellándolo con sus propias cintas, antes de ser desechado en la papelera o bote destinado a los pañales sucios. De esa manera las heces fecales no permanecerán en la basura hasta que esta sea removida.

La prisa, el tener que atender a otras cosas en casa o simplemente el estar pendiente del pequeño, hacen que mamá se distraiga. En época de calor debemos poner más atención al cambio de pañal y darnos el tiempo necesario para esta simple pero importante actividad dentro del cuidado de la salud del bebé.



martes, 10 de marzo de 2015

El baño de esponja para el bebé

El baño de esponja es ideal para el bebé, protegerá su delgada piel, podrás cuidar la cicatrización del ombligo y evitar infecciones. El recién nacido no debe ser sumergido ni expuesto a baños prolongados, en sí, durante los tres primeros meses, será suficiente con dos baños completos de esponja por semana y la higiene continua de la manitas, glúteos y genitales, cada vez que le cambias el pañal.
El baño diario, en los recién nacidos, es una moda más que una necesidad higiénica. El bebé sólo necesitará que laves sus manitas, al menos tres veces al día, porque al tenerlas cerradas, el sudor y la saliva pueden generar bacterias. Bañarlo a diario no le hará ningún daño, pero si su piel es delicada o tiene dermatitis atópica, el agua y el jabón, aunque sea neutro, lo empeorará.
¡Prepara el baño de esponja!
    Elige un espacio cálido y sin corrientes de aire. Usa una bañera portátil y coloca una toalla suave al fondo. Dispón una bandeja pequeña destinada a lavar la cabeza. Ten a la mano lo necesario de manera que puedas alcanzarlo con facilidad.
  Jabón neutro para bebé.
    Un recipiente con agua tibia a 36° como máximo. Puedes medir la temperatura introduciendo tu codo en el agua.
    Dos esponjas suaves, una para enjabonar y la otra para mojar el cuerpo del bebé.
    Una toalla con gorrito.
  La pomada para evitar rozaduras y la crema humectante para el cuerpo.
   El material para realizar la limpieza del área del cordón umbilical: suero fisiológico o agua hervida, antiséptico y gasas.
   El pañal desechable, la camiseta y la ropa.

Desnuda al bebé y envuélvelo con una manta delgada de algodón, así se sentirá seguro, no tendrá frío y tú podrás sostenterlo con facilidad. Limpia la carita con las gasas mojadas en agua hervida o suero fisiológico. Usa una gasa para cada ojo. Otras para las mejillas, las orejas, la parte externa de la nariz y la boquita.
Sostén al bebé en tu brazo, colocado de lado y con la cabeza en dirección a la bandeja. Lava la cabeza con el champú, enjuaga y seca. El lavar la cabeza por separado mantendrá limpia el agua para el cuerpo y el bebé no pasará frío.
Coloca al bebé desnudo en la bañera, tómalo de la axila de manera que la cabeza repose en tu antebrazo. Moja la esponja, vierte unas gotas de jabón, desliza con suavidad en las áreas de cuerpo más limpias, mojando la esponja cuando sea necesario. Deja las pompis y los genitales al final. Evita que caiga agua jabonosa, cuando el cordón umbilical aún no se desprende. Enjuaga con la otra esponja libre de jabón. Coloca al bebé sobre la toalla y envuélvelo. Mientras lo secas, con movimientos suaves, háblale y dile que lo amas, que el agua es maravillosa y lo ayudará a estar sano.
Realiza el aseo del ombligo siguiendo las instrucciones de tu pediatra.

viernes, 28 de febrero de 2014

Cómo hacer gel antibacterial

El gel antibacterial proporciona la higiene complementaria necesaria en tus manos, ya que es un sanitizador, antiséptico, y desinfectante que limpia tus manos sin necesidad de usar agua y que elimina el 99% de los gérmenes más comunes con solo frotarse las manos.

Aquí te compartimos una manera sencilla de hacer tu propio gel antibacterial:

Ingredientes
-6 cucharadas de alcohol etílico (etanol al 72%) [90 ml, aproximadamente]
- ¾ cucharadita de carbopol
- ¼ cucharadita de glicerina pura (1.125 ml)
- ¼ de cucharadita de trietanolamina (aproximadamente)
Se consiguen en cualquier farmacia o drogería

Utensilios
- Tazón de vidrio con capacidad de 1 L
- Colador de malla fina
- Flanera o recipiente chico de vidrio
- Agitador de globo
- Envase de plástico con tapa de botón a presión con capacidad de 100 ml.

Procedimiento
  • Coloca el colador de malla fina sobre una flanera o recipiente chico de vidrio, vierte el carbopol sobre el colador y deshaz los grumos con ayuda de una cucharita a fin de pulverizarlo completamente.
  • Vierte el alcohol en el tazón y agita con el globo fuertemente mientras agregas poco a poco el carbopol.
  • Agrega la glicerina mientras agitas suavemente con el globo.
  • Cuando se haya disuelto por completo el carbopol y no se aprecien grumos, agrega la trietanolamina, mientras agitas suavemente. En ese momento se formará el gel.
  • Vierte el alcohol en gel en la botella de plástico y tapa firmemente.

El alcohol en gel se debe mantener en un lugar fresco y seco para evitar la evaporación del alcohol, que es el ingrediente germicida.


jueves, 30 de agosto de 2012

TÉCNICA CORRECTA DEL LAVADO DE MANOS


Si tus manos se encuentran visiblemente sucias, lávalas para evitar enfermedades, y también recuerda que es importante que desde pequeño formes hábitos en tu hij@ para que sus hábitos de higiene sean adecuados en etapas posteriores de su vida. Por esto, te enseñamos la técnica correcta de lavado de acuerdo a la OMS:
La duración del lavado de manos debe de ser entre 40 y 60 segundos:
0.-Mójate las manos


1.- Aplica suficiente jabón para cubrir todas las superficies de las manos.




2.- Frota las palmas de las manos entre sí.


3.- Frota la palma de la mano derecha contra el dorso de la mano izquierda entrelazando los dedos, y viceversa.


4.- Frota las palmas de las manos entre sí, con los dedos entrelazados.


5.- Frota el dorso de los dedos de una mano contra la palma de la mano opuesta, manteniendo unidos los dedos.


6.- Rodea el pulgar izquierdo con la palma de la mano derecha, frótalo con un movimiento de rotación, y viceversa.


7.- Frota la punta de los dedos de la mano derecha contra la palma de la mano izquierda, haciendo un movimiento de rotación, y viceversa.


8.-Enjuaga tus manos.


9.- Sécalas con una toalla de un solo uso.


10.- Utiliza la toalla para cerrar el grifo.


11.- Las manos están correctamente lavadas y listas para comer o cualquier actividad que implique higiene, como preparar los biberones de tu bebé.


Fuente