Mostrando las entradas con la etiqueta psicología. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta psicología. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de abril de 2016

Un nidito con amor





Al entrar en el segundo trimestre del embarazo, sentirás una ganas enormes de acondicionar el espacio para tu peque. Hacer un nidito con amor te mantendrá ocupada y motivada eligiendo los colores de los muebles y los adornos que colocarás a la vista del bebé.

Algunas mamis se dan a la tarea de fabricar, ellas mismas, ropita o detalles para la decoración. Selecciona los colores que vayan de acuerdo a tu gusto; piensa en cuadros o móviles que puedas ir cambiando de acuerdo a los intereses educativos y las etapas de desarrollo de tu peque. Cambiarlos con frecuencia lo motivará.

La tendencia actual sugiere que se le asigne un lugar especial al bebito. Puede ser su propia recámara o mejor aún, hacerle un espacio en la habitación de papi y mami, al menos durante los primeros meses que es cuando más necesitan el calorcito y la atención, esto fortalecerá el vínculo afectivo positivo. Busca que tenga buena iluminación y puedas ventilarlo dos veces al día, por 10 minutos.

Los muebles sencillos son los más recomendables. El tradicional “moisés” o “cuco” para el primer trimestre, porque el bebé se sentirá tan protegido como cuando se encontraba dentro de tu vientre. Busca un colchón firme y a la vez suave, si tiene un leve declive, mejor, esto le ayudará a disminuir la posibilidad del molesto reflujo. Instala el cuco en un lugar seguro y protegido de corrientes de aire.

Cuando cumpla cuatro meses podrás pasarlo a la cuna y modificar la decoración. Elige móviles en colores fuertes, repisas con juguetes y una colcha estampada con personajes de caricaturas infantiles. Los elementos decorativos envían informaciones a niveles inconscientes e influyen en el ánimo. Poco a poco podrás cambiar al peque a su nuevo espacio independiente. Una transición que puedes conseguir si duerme ahí las siestas y luego una que otra noche completa. El trasladarlo implica amor y paciencia. No debe ser motivo de llantos ni sufrimientos.

El nidito del bebé es el espacio inicial a través del cual experimentará las primeras informaciones acerca de la familia y la vida que le espera a futuro. Amor, atención y mucha alegría le ayudarán a desarrollar su intelecto y sus emociones.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Los beneficios de la leche materna





Todas las mamás deben saber que la leche materna contiene las sustancias nutritivas que necesita su bebé. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la consideran como una manera inigualable de facilitar el alimento para el crecimiento y el correcto desarrollo de los niños.

La leche materna, además de aportar los nutrientes, también previene o reduce la posibilidad de infecciones como la gastroenteritis y el cólera, en muchas ocasiones debidas a la contaminación de las botellas o de la leche de fórmula. Los estudios reportan menor incidencia en infecciones respiratorias debido a la presencia de vitaminas, proteínas y grasas en la leche, específicamente diseñadas por la naturaleza, para el organismo del bebé.

La presencia de alérgenos alimentarios como proteínas de huevo y gluten, presentes en la leche humana, facilitarán la tolerancia del bebé y lo protegerán cuando inicie con la ablactación o ingestión de alimentos en papillas. 

De manera natural, a la temperatura perfecta, de sencilla digestión y cómodamente abrazado por mami, recibirá los nutrimentos y fortalecerá el vínculo afectivo positivo, indispensable para su desarrollo emocional.  

Alrededor de la lactancia existen mitos erróneos: no temas a la pérdida de cabello, porque es un fenómeno normal que se resuelve, de forma espontánea, a partir del sexto mes después del parto. No es necesario que comas por dos, sigue una dieta rica en proteínas, lácteos, frutas, verduras y bebe suficientes líquidos. Amamantar no afecta la visión, los dientes o descalcifica tus huesos.

No sólo el bebé se beneficia, amamantar con amor también te favorece.
1.La succión ayuda en la elevación de los niveles de oxitocina, hormona que interviene en la contracción del útero y en la reducción del sangrado durante los días inmediatos al parto.
2.Te ayudará a perder peso de forma segura y natural.
3.Tener en brazos al bebé te producirá felicidad, descubrirás lo significativa que eres para el pequeño y la importancia del rol materno. El flujo de amor y apego positivo que se manifiestan en esos momentos, disminuye la posibilidad de la depresión postparto.

Busca un lugar cómodo, relájate, evita que te molesten mientras lo amamantas y descubrirás que es sencillo, higiénico y reconfortante. Notarás cómo aumenta su peso y talla, también que el afecto entre ambos se fortalece.

martes, 23 de febrero de 2016

La música y tu peque





La música y tu peque. Muchos papás quieren que sus hijos aprendan a tocar algún instrumento por el simple hecho de que tengan algo que hacer en las tardes o porque les gusta la música y qué mejor manera de pasar el tiempo que disfrutando de ella. Lo que algunos papás no saben es que los niños que aprenden a tocar algún instrumento suelen desenvolverse mejor y con más facilidad en las matemáticas, en la forma en la que hablan o cómo entienden la literatura.

Esto se debe a que las áreas del cerebro que el ser humano utiliza para aprender música también se utilizan para leer, resolver problemas y en el razonamiento diario.

La música proporciona bienestar físico, mental y emocional a los niños por lo que hace que el aprendizaje sea siempre positivo y adecuado para su edad.
Otro de los beneficios de la música en los peques es que estar en contacto con este lado de su personalidad les ayudará a mejorar la atención y a expresar sus emociones y sentimientos.
 
No hay edad para que los niños se empiecen a relacionar con la música, desde muy pequeños pueden tocar las teclas del piano o los instrumentos de percusión, lo importante es que empiecen a identificar y a experimentar los sonidos de cada instrumento para que poco a poco puedan elegir cuál es el que les llama más la atención.

Lo  mejor que los papás pueden hacer es dejar que el niño elija el instrumento que quiere tocar y ver si durante los primero años es algo que lo llena de felicidad.

Los mejores recuerdos de un adulto casi siempre están relacionados con alguna canción o melodía que escucharon mientras algo asombroso sucedía en sus vidas, la música significa un sin fin de cosas para los seres humanos y qué mejor que tenerla cerca desde temprana edad.

viernes, 12 de febrero de 2016

El desarrollo de la sonrisa





Observa la maravillosa sonrisa de tu bebé cuando está dormido. Querrás hacerlo reír cuando despierte pero tu recién nacido no responderá. Se debe a que las primeras sonrisas responden a un movimiento espontáneo de los labios. Este reflejo automático nos da alegría y las abuelas dicen que se debe a que el bebé sueña con angelitos. De ahí el nombre de “sonrisa angelical”. También puede distinguirse en las modernas ecografías en 3D, cuando se tiene la suerte de captar al bebé en ese preciso momento.

Al paso de los días, hacia la tercera o cuarta semana, las sonrisas se provocan al acariciar sus mejillas. A partir de la quinta semana el bebé comenzará a responder de manera consciente imitando la sonrisa de papá y mamá. Lo hará cuando se le tome en brazos, se le hagan cariñitos y al sentirse satisfecho después del baño o de comer.

A partir de ahí se le considera una sonrisa social selectiva, puesto que responderá a las personas cercanas y con quienes ha establecido un vínculo afectivo positivo. Esto significa que el desarrollo social del bebé ha comenzado.

Después de los tres meses de edad reirá en voz alta. Le harán gracia muchas cosas: ver reír a los demás, los objetos en movimiento o las mascotas. Responderá con risas a los rostros que le sean agradables, sin importar si son extraños o conocidos.

Ya en el quinto mes reirá con las personas conocidas y empezará a llorar ante los extraños. Serán las primeras manifestaciones emocionales de agrado y desagrado. De sensación de seguridad y miedo. Mostrará su felicidad cuando llega papá del trabajo y llorará cuando salga por la puerta. Se podrá distinguir la sonrisa de la risa, como medidas de intensidad de la emoción. De la misma manera el llanto y los sollozos desconsolados indicarán desde el desagrado hasta el dolor o la desesperación. En este punto, el desarrollo social se suma a la expresión de las emociones.

La risa produce estados de bienestar. Al reír, el cerebro emite una orden para la liberación de endorfinas, substancias que estimulan el estado de felicidad y alejan la tristeza. Si papá y mamá sonríen la mayor parte del tiempo, el bebé los imitará, porque imitar es una poderosa herramienta de aprendizaje.

Si el bebé ríe, también lo harán los demás ingresando todos en una dinámica de salud emocional. El efecto psicológico de la sonrisa combate el estrés, influye en el sistema inmunológico, incrementa la autoestima, disminuye la timidez, combate el miedo y es el mejor regalo.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Juegos y juguetes





Los juguetes influyen en el aprendizaje y en la conducta del niño; jugar apoya el desarrollo de la propia identidad. El juego es primordial y por tanto los juguetes. Por esas razones los padres de familia deben reflexionar acerca de los juegos y juguetes que ofrecen a sus hijos.

El niño construirá paulatinamente una representación mental acerca del mundo que le rodea en base a las experiencias generadas por el juego. Desarrollará cierto tipo de destrezas y actuará de acuerdo a los juegos y juguetes a los que fue expuesto. Esto significa que es posible moldear la conducta dependiendo del tipo de juegos y juguetes que le ofrezcamos.

Existen diferencias en cuanto a la selección de juegos y juguetes dependiendo si es niño o niña. Los varones se inclinan por los juegos bruscos que incluyan fuerza física y movimientos continuos, prefieren juguetes de ruedas y de armar. Las niñas se inclinan por juegos más relajados y juguetes suaves como los de peluche.

El juego, entonces, se puede considerar como el soporte de la experiencia (Winnicott, 1971), siendo una conducta compleja en la cual intervienen el tipo de juego, de juguete, quién juega con el niño y el tiempo que invierte en jugar.

Cuando el niño o la niña juegan, el juego se convierte en una realidad que demanda su energía, concentración, desarrolla la creatividad e involucra sus emociones. El juego compartido facilita la interacción con los otros enriqueciendo la experiencia, porque además moldea la manera en la que se relaciona socialmente. Compartir, coordinarse con otro niño o adulto, tolerar o ser paciente, son destrezas que le llevan a regular su respuestas. Aplica el dicho popular de: “el que se enoja pierde”, y en la mayoría de los casos, el niño que no es capaz de compartir y seguir las reglas es rechazado por sus compañeros.

Antes de elegir los juguetes para esta Navidad, reflexiona acerca de las destrezas que pretendes desarrollar en tu hijo y en los valores y conductas que deseas favorecer. Por ejemplo, los juguetes bélicos conducen a juegos violentos de alta competencia, elevando el nivel de tensión emocional. Se contraponen con los valores de cooperación, sana competencia, tolerancia y paciencia. ¿Cuál es la conducta que motiva el tener una espada de plástico en la mano? Golpear al oponente y aplicar fuerza serán las respuestas obvias. ¿Y la de tener las piezas de un lego? Construir y echar a andar la motricidad fina, la ubicación espacio-temporal, la capacidad de discriminación por tamaños y colores, el equilibrio, la concentración y la atención.

El estudio realizado por Lynch, Meghan, en el 2012, acerca del comportamiento nutricional, refiere que los padres que jugaron con sus hijos a la cocinita, con alimentos de juguete, buscando establecer hábitos alimenticios saludables, influyeron en las preferencias alimentarias. Resultados similares se pueden encontrar en otras investigaciones que se refieren a la influencia de juegos y juguetes en las conductas y preferencias de los niños.

Para estas fiestas en las que se acostumbra regalar juguetes, selecciona aquellos que aporten beneficios al desarrollo integral de tu hijo, lee las etiquetas y comprueba que van de acuerdo con su edad, no son tóxicos y piensa en incluirte en el juego, porque a través de él podrás influir positivamente en tu niño o niña.